La violencia mata al fútbol

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Publicación: 15 marzo, 2016

Según la encuesta efectuada por la FIFA entre sus 207 asociaciones miembro, hay un total de 265 millones de personas que juegan al fútbol, de forma reglada, en todo el mundo.

La cifra se incrementa a 270 millones, cinco más, si se tiene en cuenta a entrenadores, asesores y empleados de los clubes, lo que significa que el cuatro por ciento de la población mundial participa activamente en el fútbol.

En Chile existen 337 asociaciones locales de fútbol, se juegan unos 13.500 partidos cada fin de semana y se estima que practican este deporte formalmente unas 850 mil personas por semana. Estos son jugadores oficialmente inscritos. Si les sumamos los de colegios, ligas y partidos informales, podemos estimar que cada fin de semana juegan fútbol más de 1 millón 150 mil personas. Si se agrega a aquellos que los acompañan, podemos concluir en que prácticamente el 50% de la población del país tiene alguna relación directa con el fútbol durante los fines de semana.

En la comuna de Maipú solo en la Corfuma juegan cerca de 4.000, personas además de familiares y amigos que acuden a los 10 campos deportivos de ambas categorías todas las semanas.

Lamentablemente desde hace unos años a la fecha, poco a poco este ambiente deportivo, se ha ido enrareciendo, adoptando la cultura de la violencia y la de intolerancia.

Sin ir mas lejos desde los graves incidentes ocurridos durante el campeonato de la Corfuma del 2013 en un encuentro entre los clubes Unión Centenario y Atlético San Luís, resultó herido a bala el socio del club local, Rudilan Lizama, allí se aplicaron sanciones ejemplarizadoras que afectó a dicha institución en lo económico y en lo futbolístico, ya que debido a la sanción sufrida en la Rama Adulta, a pasar de sus esfuerzos se fueron inapelablemente al descenso. Desde esa fecha en adelante no se produjeron mayores problemas de violencia durante la competencia. Pero durante el año pasado se sucedieron una serie de hechos de violencia reñidos con lo deportivo y no se aplicaron las sanciones ejemplarizadoras que con bombo y platillos habían anunciado para erradicar este flagelo.

Los hechos ocurridos (dentro de la Corfuma) entre Campos de Batalla y Maipú Oriente, Juventud Racing y Estrella de Maipú, Pizarreño y Villa General Baquedano, por nombrar solo algunos, nos llama a reflexionar de como se están realizando las cosas y en esto, todos somos responsables en alguna medida; los dirigentes de la Asociaciones y Ligas; los dirigentes de los clubes; los jugadores; los socios de cada institución y los medios de comunicación. Todos tenemos responsabilidad en esto porque consentimos, porque callamos, porque dejamos pasar este tipo de hechos, por comodidad, o simplemente por desidia y abulia.

Miles de Maipucinos esperan ansiosos cada fin de semana poder acudir a los campos deportivos junto a sus familias solo con el afán de recrearse y compartir sanamente por medio el deporte y con esta actitud cómoda complaciente, poco responsable y hasta cobarde estamos colaborando a que unos pocos echen por tierra los anhelos y esperanzas de estas personas que ya no acuden a las cancha por el ambiente de violencia y se ven impedidas de recrearse sanamente, acto el cual contempla la carta fundamental política de Chile y que como chilenos tenemos derecho, siendo el deporte la mejor actividad para que los pueblos puedan salir adelante, dejando atrás los grandes vicios y lacras que afectan a la sociedad.

Nos parece que ya es tiempo de poner coto a estas acciones, actitudes y vicios en los que estamos cayendo, a los lobby de los días martes, a dar más independencia a la comisión de disciplina y que las apelaciones se realicen ante la misma comisión, a terminar con los dime y dirigentes por los medios de comunicación y a dejar azuzar a los clubes y dirigentes, por los medios , que lo único que se consigues es enardecer los ánimos de uno y otro lado.

Es por ello que hacemos un llamado a todos los involucrados a tomar conciencia y criterio para que los deportistas y sus familias puedan volver a las canchas con confianza y así puedan recrearse sanamente y poder alejarlos de la violencia y no dejarnos vencer por la poca lucidez y resentimiento de unos pocos.